Tu curva de consumo: el diario eléctrico que tu casa escribe hora a hora
Tu contador registra cada hora cuánta electricidad gasta tu casa, y ese histórico se descarga desde Datadis o el área de cliente de tu distribuidora con el DNI y el CUPS. Esa curva es la que decide el tamaño de la instalación, la orientación y si la batería tiene sentido.
Captia Energy Team · Ingenieros titulados y colegiados · Publicado el · Revisado el
El diario eléctrico que tu casa escribe sola
Desde hace años, todos los contadores domésticos de España son de telemedida. Cada hora, el tuyo apunta cuánta energía ha pasado por él y envía ese registro a la distribuidora, que lo usa para facturar. El resultado es un diario eléctrico de tu casa, hora a hora, día a día, desde hace años. Y es tuyo: tienes derecho a consultarlo y a descargarlo.
Lo llamativo es que casi ningún presupuesto de placas solares lo mira. La mayoría de estudios se hacen con un cliente tipo, un perfil medio estadístico que no vive en tu casa, no cocina a tus horas y no pone el termo cuando tú lo pones. Tu curva de consumo es la diferencia entre un traje a medida y una talla única.
¿Dónde se consulta tu curva de consumo?
La vía más directa es Datadis, la plataforma oficial de datos de consumo de las distribuidoras españolas. También puedes usar el área de cliente de tu distribuidora, que en buena parte de La Costera es i-DE. En los dos sitios verás lo mismo: tu consumo horario, listo para mirar en gráfica o para descargar en un fichero.
- Regístrate en Datadis con tu DNI. El titular del contrato es quien tiene acceso a los datos.
- Localiza el CUPS en cualquier factura de la luz: es el código que identifica tu punto de suministro.
- Vincula el CUPS a tu cuenta y pide el consumo horario del último año.
- Descarga el fichero o usa las gráficas de la propia web: para empezar, las gráficas bastan.
Tres firmas que aparecen en casi todas las curvas
Cuando miras curvas de casas reales de Xàtiva, Canals o Enguera, hay patrones que se repiten. No hacen falta conocimientos técnicos para reconocerlos: solo saber qué buscar.
A veces la curva destapa sorpresas: un consumo nocturno que nadie sabía explicar acaba siendo una bomba de piscina mal programada o un termo con el termostato agotado. Ponerle nombre a cada firma es el primer paso para decidir qué instalación necesita tu casa, si es que necesita alguna.
- La joroba nocturna: un bloque de consumo entre la medianoche y el amanecer. Suele ser el termo eléctrico programado en horas valle, el aire acondicionado en verano o una suma de ambos.
- El standby fantasma: una línea plana que nunca baja de cierto nivel, ni a las cuatro de la madrugada. Router, decodificadores, neveras antiguas, regletas siempre enchufadas. Es consumo que pagas todos los días del año.
- El pico de la vitro: subidas cortas y altas a la hora de cocinar. La vitrocerámica y el horno mueven mucha potencia en poco tiempo, y delatan a qué hora se hace vida en la cocina.
¿Cómo se calcula el tamaño de la instalación con tu curva?
Según el último informe anual de APPA, la instalación residencial media en España ronda los 5,5 kW. Es una referencia útil, pero es exactamente eso: una media. Tu curva puede pedir menos, si tu consumo diurno es bajo y estable, o más, si trabajas desde casa, tienes piscina o climatizas en verano.
En la zona de Xàtiva, cada kWp bien orientado produce entre 1.350 y 1.500 kWh al año según PVGIS. Cruzar esa producción con tu curva, hora a hora, es lo que permite calcular qué parte de tu consumo cubrirías de verdad con cada tamaño posible, y dónde deja de compensar añadir paneles. Sin la curva, ese cálculo es una apuesta.
¿Cuándo el sur no es la mejor orientación?
Una cubierta orientada al sur en esta comarca se acerca al máximo, en torno a 1.500 kWh por kWp y año, con la producción concentrada en las horas centrales del día. Una configuración este-oeste produce entre un 82% y un 85% de eso, pero reparte la energía entre la mañana y la tarde.
Si tu curva tiene picos a primera hora y al caer la tarde, que es el patrón habitual de quien madruga, come fuera y vuelve a casa por la tarde, el reparto este-oeste puede casar mejor con tu vida que el sur puro, aunque el total anual sea menor. En los cascos urbanos de Ontinyent o de l'Alcúdia de Crespins, donde muchas cubiertas tienen dos aguas a levante y poniente, esta cuenta se hace constantemente. La respuesta correcta depende de tu curva, no de una regla general.
¿Cómo se decide si necesitas batería?
La pregunta de la batería se responde con un número que ya está en tu curva: cuánto consumes fuera de las horas de sol. Si esa parte es grande y no puedes moverla, porque cenas tarde, climatizas de noche o cargas un coche, la batería empieza a tener sentido. Si puedes desplazar consumos al mediodía, programando lavadora, lavavajillas o termo, quizá aún no la necesites.
Conviene recordar qué ahorra exactamente una batería: energía que dejas de comprar a la red. En un recibo doméstico tipo, los peajes y cargos pesan alrededor del 40%, y una parte va ligada a cada kWh consumido, así que reducir compra reduce también esa parte. De los términos fijos no te libra ninguna batería. Por eso el cálculo serio se hace con tu curva nocturna real, no con la promesa de independencia total.
Ejercicio: tu curva un martes y un domingo
No hace falta hoja de cálculo ni conocimientos previos. Con quince minutos y las gráficas de Datadis se aprende más de tu casa que con cualquier folleto.
Con esas tres notas ya puedes mantener una conversación seria con cualquier instalador. Y detectar en segundos a quien te presenta un estudio sin haberte pedido ni un dato.
- Elige un martes laborable reciente y el domingo de esa misma semana.
- Mira el tramo de las 2:00 a las 5:00 de la madrugada: ese es tu standby. Si supera con claridad lo que esperarías de un router y una nevera, ahí hay algo enchufado de más.
- Mira de 13:00 a 15:00 y de 20:00 a 22:00: son los picos de cocina y de vida en casa.
- Compara el martes con el domingo: la diferencia te dice cuánto pesa estar en casa, y qué parte de tu consumo caería en horas de sol si fuera fin de semana todos los días.
- Apunta tres cosas: tu standby nocturno, tu franja de mayor consumo y si esa franja tiene sol o no.
Un estudio con tus números, no los de un cliente tipo
Nuestra forma de trabajar empieza justo ahí: antes de hablar de paneles, pedimos la curva. Con el consumo horario real de tu casa se dimensiona la potencia, se elige la orientación y se decide si la batería entra ahora, más adelante o nunca. Todo lo demás son suposiciones con buena presentación.
Y como nos quedamos vigilando cada instalación a diario después de la puesta en marcha, esa misma curva sigue trabajando: comparamos lo que produce tu tejado con lo que consume tu casa y avisamos cuando algo se tuerce o cuando una ampliación empieza a salir a cuenta. El dato ya era tuyo. Nuestra faena es que te sirva.
La curva habla del pasado, y tú vas a vivir en el futuro
La curva de consumo tiene una limitación que conviene decir claramente: cuenta lo que tu casa ha hecho, no lo que va a hacer. Si el registro del último año recoge una caldera de gasoil que piensas jubilar, o una casa con dos hijos que se marchan a estudiar fuera en septiembre, dimensionar las placas con esos datos es calcular para una vida que ya no va a existir.
Lo vemos a menudo en la comarca. Una pareja de Canals que va a instalar aerotermia el año que viene: su curva actual no enseña ni un kilovatio de esa calefacción futura, porque hoy la hace el gasoil. Un vecino de Xàtiva que ha encargado un coche eléctrico: su curva nocturna es plana, y dentro de unos meses tendrá cada noche un consumo que no aparece en ningún registro. En los dos casos, la curva sola se queda corta y hay que sumarle una estimación honesta de lo que viene.
Por eso el estudio serio combina las dos cosas: la curva real como base y una conversación sobre planes. No para hinchar el presupuesto, sino para no quedarse corto por mirar solo el retrovisor. Estos son los cambios que más mueven una curva:
- Aerotermia o cualquier calefacción eléctrica que sustituya gasoil, leña o gas
- Coche eléctrico, aunque llegue dentro de un par de años
- Piscina con depuradora, sobre todo si funciona en horas de sol
- Teletrabajo o jubilación: la casa pasa a consumir de día
- Hijos que llegan o que se van
- Una ampliación, un cerramiento o un cambio de ventanas
Errores de lectura que acaban costando dinero
El primero es confundir kilovatios con kilovatios hora. La potencia (kW) es el grifo: cuánta electricidad puede pasar a la vez. La energía (kWh) es el agua que ha pasado. La curva mide energía hora a hora, y con ella se dimensiona la instalación; la potencia contratada es otra conversación. Mezclarlas lleva a pedir tantas placas como potencia hay en el contrato, un razonamiento que suena lógico y no significa nada.
El segundo es mirar un solo mes. Un agosto con el aire puesto o un enero de estufas no representan tu año, igual que la producción tampoco es plana: en la zona de Xàtiva un tejado bien orientado se mueve entre 1.350 y 1.500 kWh por kWp al año, pero ese total se reparte de forma muy desigual entre junio y diciembre. Cruzar un mes extremo de consumo con una producción media anual es la receta clásica para equivocar el tamaño.
Y el tercero es fiarse de las medias. Una media mensual aplana los picos y esconde el suelo. El suelo de la curva, ese consumo que no baja nunca (nevera, router, aparatos en espera), dice mucho de una casa: si es alto, hay aparatos gastando sin que nadie los use, y arreglarlo no requiere placas, requiere un rato de revisar enchufes. La media no lo enseña; la curva hora a hora, sí.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que instalar algo en casa para ver mi curva de consumo?
No. El contador que ya tienes registra el consumo horario y lo envía a la distribuidora desde hace años. Solo necesitas registrarte en Datadis o en el área de cliente de tu distribuidora con tu DNI y el CUPS de cualquier factura. Si el contrato está a nombre de otra persona, el acceso corresponde al titular.
¿Sirve mi curva actual si voy a cambiar de hábitos o comprar un coche eléctrico?
Sí, como punto de partida. La curva actual retrata lo que tu casa hace hoy, y sobre ella se añaden los cambios previstos como hipótesis explícitas: un coche que cargará de noche, una bomba de calor, el teletrabajo. Cada suposición queda escrita y se revisa después con datos reales.
¿Qué es Datadis y quién puede ver mis datos?
Datadis es la plataforma conjunta de las distribuidoras eléctricas españolas para consultar los datos de los contadores. Los datos son del titular del contrato: solo esa persona accede, identificándose, y puede autorizar a terceros y revocar ese permiso cuando quiera. También puedes descargar el fichero y compartir solo lo que decidas.