Dos presupuestos nunca son iguales: aquí está lo que hay que mirar
Para comparar dos presupuestos hacen falta cuatro datos: potencia pico en kWp, marca y modelo de panel e inversor, producción anual estimada con su método de cálculo, y qué incluye el precio, legalización aparte. Sin esos cuatro, los totales no se pueden comparar aunque lo parezca.
Captia Energy Team · Ingenieros titulados y colegiados · Publicado el · Revisado el
¿Qué hay que mirar para comparar dos presupuestos?
Antes de mirar el precio final, iguala la base. Un presupuesto serio dice la potencia pico en paneles y la potencia nominal del inversor, con marca y modelo exacto de cada equipo, no una categoría vaga. Como referencia de mercado, el informe anual de la patronal APPA sitúa la instalación doméstica media española en torno a los 5,5 kilovatios y un precio medio de unos 1.215 euros por kilovatio en su informe más reciente, con retornos típicos de seis a siete años antes de deducciones. No es tu caso, es el promedio del país: sirve para detectar ofertas fuera de rango, por arriba y por abajo.
¿Qué tiene que estar por escrito en un presupuesto?
Si algo de esta lista no aparece en el papel, no está incluido, diga lo que diga la conversación:
- Marca y modelo de paneles, inversor y estructura, con sus garantías de producto en años.
- Una estimación de producción anual para tu tejado concreto, con la herramienta usada. Si no nombra tu orientación y tus sombras, es una plantilla.
- La tramitación completa: ayuntamiento, legalización en Industria, registro de autoconsumo y los certificados energéticos para la deducción de la renta. El 'llave en mano' que no detalla estos puntos suele dejar fuera los más laboriosos.
- Quién firma el proyecto o la memoria técnica, y si quien instala es plantilla propia o una subcontrata que no volverás a ver.
Las señales de alarma
Ninguna de estas cosas es ilegal; todas son motivo para preguntar más:
- Prisa artificial: la oferta que caduca el viernes es una técnica de venta, no una condición real de mercado.
- Producciones milagrosas: si la estimación anual supera con holgura los rangos de la zona, alguien está estirando el PVGIS.
- El ahorro calculado sobre el cien por cien de la factura: los peajes y cargos regulados no desaparecen por tener placas, y quien los borra de la cuenta te está enseñando un número que no verás.
- Silencio sobre el después: ni monitorización, ni mantenimiento, ni un teléfono con nombre y apellido para dentro de tres años.
Las tres preguntas que lo destapan todo
Primera: quién legaliza la instalación y qué papeles me entregaréis al acabar, uno por uno. Segunda: qué producción anual estimáis para mi tejado y con qué herramienta lo habéis calculado. Tercera: quién me atiende dentro de cinco años si un string deja de producir, y cómo os enteraréis vosotros antes que yo.
Un buen instalador responde a las tres sin incomodarse, porque son su trabajo. Nosotros las respondemos por escrito en cada estudio, y la tercera es exactamente la razón de que nuestra promesa acabe en nos quedamos.
¿Qué producción anual debería figurar en el presupuesto?
Los presupuestos compiten en kWp y en marcas, pero lo que tú vas a ver en tu factura son kWh. Dos instalaciones con la misma potencia pueden producir cantidades muy distintas según orientación, inclinación y sombras. En la zona de Xàtiva, la referencia pública de PVGIS sitúa la producción entre 1.350 y 1.500 kWh por kWp y año para una instalación bien orientada. Ese es el número contra el que se compara todo lo demás.
El caso más habitual donde esto importa: tejados a dos aguas orientados este-oeste, muy comunes en los cascos urbanos de la comarca. Repartir las placas entre las dos aguas funciona, pero produce entre un 0,82 y un 0,85 de lo que daría la misma potencia orientada al sur. Un presupuesto serio lo dice; uno flojo te da la cifra del sur y ahí lo deja.
Pide a cada instalador la simulación de producción con tu tejado real: orientación, inclinación y las sombras concretas, que en Xàtiva y los pueblos de la Costera suelen venir de chimeneas, antenas y el edificio de al lado, no de montañas. Si dos presupuestos de potencia parecida dan producciones muy distintas, ahí tienes la conversación que hay que tener antes de firmar.
Los extras que aparecen cuando ya has firmado
La queja más repetida no va de placas, va de sorpresas: el presupuesto era una cifra y la obra acabó en otra. Casi siempre por partidas que no estaban escritas y que alguien da por supuestas. En casas de pueblo con teja árabe vieja es habitual que al pisar el tejado aparezcan tejas rotas que hay que reponer; en viviendas antiguas, que el cuadro eléctrico necesite adaptación para las protecciones nuevas; y en calles estrechas del casco antiguo, que haga falta un medio de elevación que nadie mencionó.
Antes de firmar, pide que el presupuesto diga por escrito qué pasa con estas partidas:
No se trata de que todo esté incluido, se trata de que nada aparezca por sorpresa. Un instalador serio no tiene problema en escribir que, si aparecen tejas rotas, la reposición se factura aparte y a qué precio la unidad. Lo que debe hacerte dudar es la respuesta vaga: eso ya se verá.
- Adaptación del cuadro eléctrico y protecciones, incluidas las de sobretensión
- Reposición de tejas o impermeabilización si el tejado sufre al montar
- Medios de elevación o andamio si la calle o la altura lo exigen
- El cableado desde el inversor hasta el cuadro cuando la distancia es larga
- La legalización completa de la instalación y a nombre de quién queda cada gestión
Preguntas frecuentes
¿Es normal que dos presupuestos para el mismo tejado se lleven miles de euros?
Diferencias hay siempre, porque cambian marcas, estructura y servicio. Para situarte, el informe anual de autoconsumo de APPA da una media estatal de unos 1.215 euros por kW instalado en residencial, con potencia media de 5,5 kW. No es una tarifa, es una referencia de mercado.
¿Qué garantía me cubre si algo falla después de la instalación?
Por ley, el instalador responde tres años de las faltas de conformidad. Aparte van las garantías de fabricante de paneles e inversor, más largas pero solo del equipo, no de la mano de obra de sustituirlo. Pide por escrito las tres cosas y quién asume el trabajo si falla una pieza.
¿Quién se encarga de tramitar las deducciones fiscales?
Las deducciones las aplicas tú en tu declaración, pero necesitan papeles que dependen del instalador. La estatal del 40% sobre base de hasta 7.500 euros exige certificado energético antes y después. La autonómica del 40% sobre base de 8.800 exige inscripción en el registro de autoconsumo. Pregunta por escrito quién prepara cada documento.