Micro, optimizador o string: la elección que nadie te explica
Es la decisión técnica más importante de tu instalación y la que más se decide por catálogo en lugar de por tejado. Así la razonamos nosotros, caso a caso.
Captia Energy Team · Ingenieros titulados y colegiados · Publicado el 17 de agosto de 2026
Las tres arquitecturas en una frase cada una
El inversor string es la solución clásica: los paneles se conectan en serie, como luces de Navidad, y un solo equipo convierte toda la energía. Los optimizadores mantienen el inversor central pero añaden una pequeña electrónica bajo cada panel para que cada uno trabaje a su máximo. Los microinversores eliminan el equipo central: cada panel lleva su propio inversor y funciona de forma independiente.
El string: la opción sensata para el tejado limpio
Cuando el tejado es de un solo faldón bien orientado y sin sombras, el string es difícil de batir: menos electrónica, menos puntos de fallo, mantenimiento más simple y buen precio. La pega es su naturaleza en serie: si un panel rinde menos por una sombra o suciedad, arrastra a la cadena. En un tejado limpio esa pega apenas aparece.
Optimizadores y micros: cuándo pagan su precio
Los casos donde la electrónica por panel deja de ser un lujo y pasa a ser la solución:
- Sombras parciales que cruzan el tejado a ciertas horas: chimeneas, antenas, el edificio de al lado. Cada panel trabaja a lo suyo y la sombra deja de multiplicarse.
- Tejados con dos o tres orientaciones o inclinaciones distintas, donde una cadena única obligaría a igualar paneles que no viven las mismas condiciones.
- Monitorización panel a panel: con micros u optimizadores vemos cada placa por separado, lo que hace la vigilancia más fina y las averías más rápidas de localizar.
- Ampliaciones futuras por fases: los microinversores permiten crecer panel a panel sin rehacer el diseño de cadenas.
Lo que miramos antes de decidir
La decisión sale del estudio de sombras y de la geometría del tejado, no del catálogo del distribuidor. En un tejado despejado orientado al sur solemos proponer string; en cascos antiguos con chimeneas y medianeras, la electrónica por panel gana enteros; y en cubiertas complejas la respuesta es a menudo mixta.
Sea cual sea la arquitectura, exigimos equipos de fabricantes consolidados con garantías por escrito, y recuerda que además de la garantía del fabricante te ampara la garantía legal de conformidad de tres años de todo lo vendido en España. Esa parte no depende de la marca: depende de que quien te lo vendió siga ahí. Nosotros contamos con quedarnos.
Los casos límite donde la regla general se rompe
En el casco antiguo de Xàtiva y en pueblos como Canals, la Llosa de Ranes o Genovés abundan las casas entre medianeras: cubiertas pequeñas a dos aguas, orientadas a este y oeste, con una chimenea, el casetón de la escalera y la sombra del edificio de al lado a última hora. Una cubierta este-oeste bien resuelta produce entre el 82 y el 85 por ciento de lo que daría el mismo campo mirando al sur, y en una zona que según PVGIS se mueve entre 1.350 y 1.500 kWh por kWp y año, eso sigue siendo mucha energía. El problema no es la cifra total: es que dos orientaciones son dos curvas de producción distintas conviviendo en la misma instalación.
Un inversor string moderno con dos entradas MPPT resuelve el este-oeste sin dramas si cada vertiente va a su entrada. El caso límite de verdad es la sombra que se mueve: la antena del vecino, un ciprés que ha crecido más de la cuenta, el depósito de la casa de al lado. Una sombra parcial que barre tres placas entre media tarde y la puesta de sol castiga a todo el string si no hay electrónica por panel. Ahí los optimizadores puestos solo en las placas afectadas suelen ser el punto medio sensato: resuelven el problema donde existe sin encarecer toda la instalación.
Y luego está el caso que casi nadie plantea al principio: la ampliación. Si sabes que dentro de unos años querrás más placas, o una batería, o cambiar de coche, la arquitectura elegida hoy te abre o te cierra puertas. Mezclar placas de potencias distintas en un mismo string penaliza; con micros u optimizadores, cada panel va a la suya y la mezcla deja de ser un problema.
- Tres o más orientaciones útiles en la misma cubierta
- Sombra parcial que cambia con las horas o las estaciones
- Previsión real de ampliar dentro de pocos años
- Placas existentes que quieres aprovechar junto a placas nuevas
La avería que llega con los años: dónde está la electrónica cuando falla
Toda la electrónica de potencia falla alguna vez, y el catálogo nunca te cuenta dónde estará el aparato ese día. Un inversor string vive en la pared del garaje o del lavadero: se diagnostica desde el suelo, se desmonta con dos manos y se sustituye por el modelo equivalente del momento. Un microinversor vive debajo de la placa, en uno de los puntos más calientes de la casa, y para tocarlo hay que subir a la cubierta, soltar el panel y trabajar en pendiente. En una casa de pueblo con teja árabe, eso es arnés o andamio y una faena que no se resuelve en una visita cualquiera.
También cuenta la aritmética simple de los puntos de fallo: una instalación con micros tiene tantos aparatos electrónicos en el tejado como placas; con string, uno en la pared. Los fabricantes serios lo compensan con garantías mucho más largas en los micros, y es verdad que un micro averiado solo tumba su placa mientras el resto sigue produciendo, cosa que un string no puede decir. Ninguna de las dos cosas es trampa: son equilibrios distintos, y conviene elegir sabiendo qué compras para el largo plazo, no solo para el día de la puesta en marcha.
El último detalle es el repuesto. Cuando toque sustituir, lo más probable es que el modelo exacto que llevas ya no se fabrique. Cambiar un inversor string por su equivalente actual es rutina; sustituir un micro descatalogado en mitad de una instalación exige que el fabricante siga existiendo y mantenga compatibilidad. Por eso, cuando recomendamos electrónica por panel, miramos tanto el aparato como la trayectoria de quien lo fabrica.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner optimizadores solo en las placas que tienen sombra?
Sí, y muchas veces es la solución más razonable. Hay inversores string que admiten optimizadores solo en los paneles que lo necesitan, de forma que pagas la electrónica extra únicamente donde hay un problema real de sombra. Eso sí, no todas las marcas lo permiten: algunas obligan a poner optimizador en todas las placas. Es una de las cosas que condicionan la elección del inversor desde el principio, no un accesorio que se añade a última hora.
Mi tejado mira a este y oeste, ¿pierdo mucho respecto a uno orientado al sur?
Menos de lo que suele pensarse. Una cubierta este-oeste bien diseñada se queda entre el 82 y el 85 por ciento de lo que daría la misma potencia mirando al sur. A cambio, reparte la producción entre la mañana y la tarde, que encaja mejor con el consumo real de muchas casas. En nuestra zona, con 1.350 a 1.500 kWh por kWp y año según PVGIS, un este-oeste sigue saliendo a cuenta en la mayoría de tejados.
¿Qué pasa si se estropea un microinversor?
Solo deja de producir la placa que cuelga de él; el resto de la instalación sigue funcionando con normalidad. La monitorización por panel lo delata enseguida, porque esa placa aparece a cero mientras las demás producen. La parte incómoda es la sustitución: el aparato está bajo el panel, en el tejado, y cambiarlo exige trabajo en altura. Por eso conviene mirar bien la garantía del fabricante y quién se encarga de la mano de obra si toca subir.